martes, septiembre 02, 2014

Viaje a Praga (3º Día - 1ª Parte)

Miercoles 6 de Agosto, tocaba madrugar de nuevo, aunque sin demasiada prisa. Hoy tocaba la visita al Campo de Concentración de Terecin, una excursión que yo ya habia reservado desde antes de viajar a Praga y que nos obligaba a estar a las 9:45 o 9:50 en la esquina de la Plaza Staromestske Namesti que ya os enseñé en el articulo de la jornada anterior, eso sí, todo después de un buen desayuno en el que coger fuerzas para afrontar el día.


La excursión a este lugar la reservé en la página de New Praga un mes antes de acudir a la ciudad, con un coste de 62 € los dos, pero la verdad es que por mi experiencia os diré que no hace falta reservar, teniendo en cuenta los días que se realiza la excursión (no la hay todos los días), con presentarse a la hora que os digo en la esquina que os he comentado, se puede reservar en el mismo momento.


El campo de concentración de Theresienstadt fue instalado por los nazis en Checoslovaquia en esta ciudad, que hoy lleva el nombre de Terecín y que se encuentra a 60 kilometros de Praga.


El 10 de junio de 1940, la Gestapo tomó el control de Theresienstadt instalando una prisión en la Kleine Festung («Fortaleza pequeña»). El 24 de noviembre de 1941, el lugar fue convertido en un guetto amurallado, que presentaba una fachada que escondía la operación de exterminio de los judíos, impulsada por el jefe de las SS, Reinhard Heydrich. Para el mundo exterior, Theresienstadt debía aparecer como una colonia judía modelo. Incluso se rodó una película con el título de Der Führer schenkt den Juden eine Stadt (El «Führer» regala una ciudad a los judíos), para transmitir esa sensación. Pero se trataba de un campo de concentración, que también fue utilizado como campo de transición hacia Auschwitz y los otros campos de exterminio.

La verdad es que nadie nos habia comentado nada, pero al llegar a las 9:45 a la plaza y hablar con Moises, el amable guía de nuestra excursión, este nos explicó que era mejor comprar algo que comer a media mañana para aprovechar el tiempo y no hacer parada propiamente para comer.


Así que nos acercamos a una panaderia que hay en una de las esquinas de la Plaza y nos compramos un botellín de agua y un par de empanadas para comer más tarde. Precio de los dos bollos y el agua, 50 CZK.


A las 10:00 día comienzo nuestro aventura, lo primero acercarnos a la cervecería donde los guias tienen su oficina central para ultimar detalles, y enseguida nos poniamos de camino a la Estación Central de la ciudad donde cogeriamos un tren para recorrer los algo más de sesenta kilometros que nos separaban del Campo, más o menos, una hora de tren.


El tren no es que fuese muy moderno, pero la verdad es que hicimos un viaje agradable de algo más de una hora conversando con una pareja de Tenerife que iba con nosotros a la excursión.


Finalmente, a eso de las 11:30 de la mañana, y después de coger un taxi que nos llevó de la estación al propio Campo de Concentración, llegamos a nuestro destino, Terecín.


Seguramente, para aquellos que ya habeis tenido la oportunidad de visitar Auschwitz o algún otro campo del estilo, este campo os parezca algo simple, pero seguro que los que habeís estado en un sitio como este, en el que no hace muchos años se vivieron escenas realmente dramaticas y situaciones que esperemos la historia no permita que se repitan , estareís conmigo en que cuando uno pisa y visita un sitio como ese, se sientes sensaciones internas de dolor y compasión por todo lo que sufrieron los que tuvieron que vivir, o mejor, sobrevivir, durante años tras estos muros.


Para mí era la primera vez que pisaba un Campo de Concentración, y os aseguro que me pareció una experiencia muy interesante que no me arrepiento de haber vivido, por eso cuando la gente me pregunta si merece la pena perder un día en visitar Terecín, siempre digo lo mismo, si ya habeís estado en otro Campo de Concentración, quizás se pueda evitar la visita, pero si no habeís pisado nunca ninguno creo que no se puede dejar pasar la oportunidad de conocer y visitar un lugar así.


Como anécdota quiero comentar algo que yo no sabía hasta que nos lo explicó nuestro guia Moises, resulta que en este Campo de Concentración, y para ser más esactos, en esta celda que veís a mis espaldas, cumplió condena durante algunos años Gavrilo Princip el nacionalista extremista serbo-bosnio que asesinó al heredero a la corona Francisco Fernando en 1914 en Sarajevo, un atendado del que creo ya os hablé cuando visité esta ciudad.


Tengo que reconocer que me hizo mucha ilusión pisar esta celda por el hecho de que hace menos de un año que visité el lugar donde este personaje realizó aquel atentado que cambio su vida, y por lo que cuenta la historia, al de millones de personas al inciarse entonces la primera Guerra Mundial.

Continua ...

2 comentarios:

jesus maria saenz merino dijo...

Estamos siguiendo tu blog para tomar ideas... Hemos estado ya en un par de campos, Sachenhausen en Berlín y Dachau en Múnich, pero la verdad es que todos asustan; los que te comento están dentro de Alemania, y según cuentan parece que son los más light, ya que las cosas realmente atroces las realizaban fuera en los países limítrofes, donde estaban establecidos los campos de exterminio. Gracias Iñigo por compartir tus aventuras. Nos vemos por el Livingstone un día de estos ;-)

Ignigo dijo...

Me alegro que os esten gustando mis aventuras, creo que aun falta una semana para que os vayais, intentaré darme prisa con mis articulos para que podais tomar ideas.

Si no nos vemos antes de que os vayais, que lo paseis bien, ya me contareís !!!